Ricardo ValladaresCardona - Mar 28, 2006
Entre los países que el Fondo Mundial subvenciona, hay algunos que tienen mecanismos y procedimientos de gestión bien establecidos, otros que muestran debilidades y algunos donde se debe empezar desde cero, sea por ineficiencia o por falta de transparencia. La evaluación, clasificación y el ajuste de intervenciones a las necesidades de cada país puede redituar mucho, dado que las deficiencias de los sistemas de adquisiciones, logística de suministros y calidad de la entrega de servicios pueden anular los efectos positivos de una mejor disponibilidad de recursos.
Algunos países están sensibilizados sobre prioridad de contener el VIH, mientras que otros tienen una percepción de necesidades diferente, y en estos, los aportes del Fondo pueden servir para derivar los recursos que antes se destinaba al programa VIH a las otras prioridades sentidas y valoradas en el país. El problema de fungibilidad de los recursos no siempre surge en forma posterior a la evaluación de la propuesta, y es posible detectarlo con una apreciación independiente a la información contenida en propuestas e informes de avance.
Aunque las propuestas incluyan una proyección del financiamiento público y de otras fuentes, y aún cuando existe una condición de cumplir el requisito de adicionalidad, no existe un marco de programación financiera acordado y vinculante entre los principales financiadores institucionales (gobierno, agencias, seguridad social) y el Fondo, que garantice el sostenimiento de la colocación de recursos hacia SIDA.
Esto me parece importante por que una subvención del Fondo puede ser ocasión para ordenar el flujo de recursos hacia SIDA en términos de prioridades del país (como en los planes estratégicos), el ordenamiento de la cobertura de distintas fuentes de financiamiento (para evitar vacíos y traslapes de poblaciones o servicios) y el monitoreo de indicadores de situación, producción de servicios y financiamiento para evaluar la adicionalidad.
En algunos países, el MCP puede proveer la arena institucional para estos acuerdos, en especial los que contribuyan a implementar sistemas de apoyo para garantizar la calidad, que aprovechen las economías de escala de un sector de lucha contra el SIDA más organizado y mejor financiado.
_________________
Ricardo Valladares-Cardona
Asesor Gerencia y Finanzas de Salud
Calidad en Salud / URC